Derechos

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Día Internacional de los Derechos del Niño

El 20 de noviembre de 1989 se aprobó en la Asamblea General de las Naciones Unidas la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), cuya esencia es la transformación del concepto de infancia: dejar de concebir a los niños, niñas y adolescentes como propiedad de los adultos y pensar en ellos como sujetos de derecho.

A partir de este cambio de paradigma, la CDN expresa que todas las personas menores de 18 años son sujetos de derecho y los Estados que la firman se obligan a que se dé cumplimiento a estos derechos a través de leyes, políticas públicas y programas.

Uruguay la ratificó un año después de su creación, en 1990, asumiendo el compromiso de modificar sus leyes y crear políticas y programas para que los niños, niñas y adolescentes puedan ejercer todos sus derechos.

Actualmente, la CDN es el tratado internacional de Derechos Humanos más ratificado del mundo, firmado por 191 Estados que adhieren a su cumplimiento.

Responsabilidad de todos/as 

Uruguay ha avanzado históricamente en cumplir muchos de los derechos de niños, niñas y adolescentes, pero aún queda mucho por hacer. Constituyen el grupo etario más pobre del país y el que sufre más violencia, maltrato y abuso. De cada mil niños, niñas y adolescentes, cinco viven totalmente privados del cuidado de sus familias; unos 4.300 en todo el país. Las principales causas de la separación familiar son situaciones de pobreza, patologías psiquiátricas y consumo problemático de sustancias sin tratamiento por parte de sus padres, violencia doméstica y de género.

La garantía de los derechos expresados en este documento internacional no solo corresponden a los Estados, sino que implican a la comunidad toda. Aldeas Infantiles, como organización de la sociedad civil, asume el compromiso, a la vez que trabaja en la promoción, defensa y protección de estos derechos.

El trabajo de la organización se centra en el derecho de todos los niños, niñas y adolescentes a la vida en familia y en la comunidad en alianza con el Estado y otras organizaciones de la sociedad civil.

Si bien la CDN expresa que la familia es el medio más adecuado para la protección de los niños, niñas y adolescentes, en Uruguay las condiciones materiales y las habilidades de cuidado de muchas familias no son las adecuadas para el sano desarrollo de ellos/as. Es por esto que Aldeas trabaja en servicios de Fortalecimiento Familiar, con el objetivo de profundizar y solidificar las capacidades de cuidado de cada familia desde un enfoque integral, y en un servicio de Acogimiento, en el que participan niños, niñas y adolescentes que están privados del cuidado de su familia.

El cumplimiento del derecho a la convivencia familiar y comunitaria nos exige planificar y llevar a cabo procesos de desinstitucionalización. En este sentido, estamos desarrollando un marco nacional con el objetivo de definir líneas generales de acción que permitan un avance común y sostenido hacia la desinstitucionalización, con adaptación a la realidad de Aldeas Infantiles Uruguay.

Como parte de un movimiento global, nos apoyamos en experiencias y acciones de otras asociaciones de Aldeas Infantiles del mundo que han avanzado hacia la desinstitucionalización, especialmente en Europa.

Este movimiento hacia la desinstitucionalización de niños, niñas y adolescentes acogidos en Aldeas Infantiles Uruguay no es nuevo. El marco pretende consolidar y profundizar procesos ya instalados a nivel de la organización, buscando mejorar acciones de prevención de la separación familiar, de fortalecimiento de la familia de origen para el reintegro, así como de promoción de la adopción cuando se reúnen las condiciones, y desarrollo de dispositivos ajustados a la medida de las necesidades de los niños, niñas y adolescentes y sus familias.

Leé la Convención sobre los Derechos del Niño en este enlace