Entrevistas

Feature

“Juntos podemos llegar a resultados mejores”

Conversamos con Anainés Zignago, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS Uruguay, acerca del crecimiento de la organización en los últimos años, la situación actual de los servicios, los convenios con el Estado, los apoyos privados y las proyecciones a futuro.

¿Cuáles eran tus expectativas cuando entraste a Aldeas?

A mí me llenó de ilusión entrar a trabajar en Aldeas. Comencé en setiembre del 2011 y en ese momento había que empezar a idear respuestas distintas para las necesidades de los niños. Se me planteó que era un período de cambios y que había que gestionar una reestructura organizacional muy profunda en paralelo a un cambio drástico en lo que eran las fuentes de financiamiento.

¿En qué consistió ese cambio en cuanto al financiamiento de la organización?

En julio del 2012, desde la Oficina Internacional se hizo un análisis de lo que fue la pérdida de valor del euro y cómo eso afectó a los 134 países que gestionan proyectos sociales de infancia. Se llega a la conclusión de que hay 35 países que tienen las posibilidades socioeconómicas de autosostenerse a 2020, entre ellos, Uruguay.

Fue entonces cuando se implementó el Sustainable Path Investment Found [SPIF], que es un fondo específico para apoyar a las organizaciones a ser sostenibles a 2020. Uruguay planteó varias estrategias a ser financiadas, de las cuales quedaron aprobadas algunas de recaudación de fondos y de incidencia durante 2015. En ese año implementamos acciones que han sido rentables y muy buenas, pero se nos avisó que no va a haber financiamiento para mantenerlas. Hemos decidido sostenerlas con fondos locales y estamos analizando la estructura de recaudación de fondos y las estrategias actuales para repensar y plantear acciones más arriesgadas que puedan tener más ingresos netos al 2020.

¿Cuáles fueron los principales cambios programáticos desde tu asunción hasta ahora?

En Acogimiento, anteriormente se preveía a la aldea como única solución a la pérdida de cuidado familiar. Como priorizamos pensar soluciones a la medida de cada niño, había que implementar otras alternativas. Se puede brindar un cuidado afectivo, asegurando la inserción social y educativa, en una casa en comunidad con mejores resultados que en una aldea.

En Fortalecimiento Familiar pasamos de proveer una atención casi escolar a desarrollar capacidades de cuidado, y además con miras a la sostenibilidad. Actualmente tenemos nueve Caif [Centros de Atención a la Infancia y la Familia], un ETAF [Equipo Territorial de Atención Familiar], un Centro Juvenil y un Club de Niños.

También en 2012 se implementó la Política de Protección Infantil, que requirió mucha formación y sensibilización en cuanto al cambio de paradigma de lo que era antes un cuidado más bien tutelar a un cuidado enfocado en qué es lo mejor para el bienestar del niño.

En cuanto a recursos humanos la organización creció muchísimo. Aldeas tenía la necesidad y la urgencia de acoplar sus servicios a los requerimientos del Estado, así que hicimos una apuesta y aumentamos el equipo técnico. En Fortalecimiento, los convenios con Plan Caif [Centros de Atención a la Infancia y la Familia] también multiplicaron la cantidad de personas en la nómina, aunque cabe aclarar que este personal está 100 % cubierto con fondos estatales.

¿Cuáles son los pilares fundamentales de la organización actualmente?

Hoy estamos apuntando a trabajar cada vez mejor el derecho a vivir en familia. Desde que un niño, niña o adolescente ingresa a nuestro servicio de Acogimiento se trabaja para facilitar el reintegro familiar, porque entendemos que lo mejor es que esté con su familia.

Otra línea de trabajo que estamos fomentando muchísimo es la de adopciones. Es un derecho básico de quienes están acogidos en Aldeas Infantiles acceder rápido a una familia, y más cuando hay tantas personas que están esperando adoptar.

Por otra parte, trabajamos mucho en protección infantil para fortalecer a las familias y evitar la separación familiar. Uruguay es el país con los índices más altos de violencia intrafamiliar de América Latina y muchas veces la separación se da por estos motivos.

¿Por qué son importantes los convenios con el Estado?

Nuestra organización solo se concibe trabajando en red y en alianza estratégica con el Inau. Todos los niños que participan del servicio de Acogimiento ingresan a partir de una resolución judicial a través de Inau.

En lo que respecta a otros vínculos con el Estado, trabajamos junto al Ministerio de Vivienda en un convenio para que los jóvenes que egresan del servicio de Acogimiento puedan contar con una casa, que es uno de los mayores problemas que tiene la juventud en Uruguay, y hemos tenido muy buenos resultados. Estamos esperando que ese convenio se amplíe para que puedan acceder a ese beneficio jóvenes de otros departamentos.

Para la organización es importante tener una alianza con el Mides. Hay una gran fortaleza en el trabajo de ETAF [Equipos Territoriales de Atención Familiar], porque entendemos que en el territorio es donde realmente se logran los resultados. En todos nuestros programas trabajamos en red con Socat [Servicio de Orientación, Consulta y Articulación Territorial], y actualmente estamos en conversaciones por el Sistema Nacional de Cuidados, con el que tenemos mucha esperanza de poder trabajar en conjunto.

En lo vinculado a incidencia, llevamos adelante un importante proyecto de la Unión Europea, con foco en equidad de género y generacional en las políticas de cuidado, en conjunto con Inau y Iaci [Infancia Adolescencia Ciudadana].

También tenemos alianzas con muchos actores que no son estatales, pero que nos están ayudando muchísimo, por ejemplo con Anda, que nos facilita garantías de alquiler.  Por supuesto valoramos mucho a las empresas que nos apoyan siempre y a los uruguayos y uruguayas que mensualmente colaboran con un aporte.

¿Por qué es importante el rol de la sociedad civil organizada en la garantía de los derechos de los niños, niñas y adolescentes?

Nosotros entendemos que el Estado tiene que ser garante de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, pero que es corresponsable con la sociedad civil organizada. Entendemos que juntos, coordinando acciones, podemos llegar a mejores resultados. Por ejemplo, cada vez que conveníamos con Caif tratamos de que en ese centro —que era exclusivamente de Aldeas y pasa a ser un centro cogestionado— se implemente la Política de Protección Infantil de Aldeas. De esa manera se retoman prácticas de la sociedad civil que garantizan los derechos y resultan transversales con una política de Estado de más de 26 años de experiencia, como es Plan Caif. Desde el 2012 hasta ahora se ha hecho foco en lograr nuevos convenios con el Estado, que nos permite no solo ser sostenibles sino también mejorar la calidad de nuestros espacios de Fortalecimiento Familiar. Apostamos a Caif por lo que representa y porque además tiene objetivos muy similares a los nuestros respecto a los niños y niñas. Es realmente un cuidado de calidad el que se brinda y a eso es a lo que apuntamos.

Creemos que juntos podemos gestionar con una mirada basada en la práctica y que nos puede llevar a mejor camino y a mejores soluciones para las necesidades que hoy día tienen los niños, niñas y adolescentes en Uruguay.

 

dsc_0200

En los últimos cinco años:

  • Implementamos modalidades de acogimiento alternativas: casas en la comunidad
  • Trabajamos en reintegros y procesos de adopción
  • Aplicamos nuestra Política de Protección Infantil
  • Inauguramos más centros Caif y abrimos más espacios de desarrollo familiar
  • Realizamos nuevas alianzas con el Estado
  • Profundizamos nuestras alianzas con otros organismos no estatales y empresas
  • Aumentamos nuestra cobertura
  • Crecimos en recursos humanos