Género

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De esto sí se habla

Se realizaron talleres de violencia basada en género y sexualidad en los programas Salto y Paysandú en el marco de la implementación de la Política de Género de Aldeas Infantiles.

“La sociedad quiere que seamos todos iguales, los padres, que seamos como ellos eran, y nosotros ser como somos y ser libres”, dice una de las adolescentes, mientras revisa el chat en el celular sin levantar la mirada. En la ronda, algunas no pronuncian palabra. Otras se ríen nerviosas y solo un par se atreven con frases contundentes que no dejan lugar a dudas: “En una relación, ambos tienen que respetarse. El respeto es lo primero.”

Hablar de género no siempre es cómodo. Puede interpelar prácticas instaladas y naturalizadas, confrontar con prejuicios, tabúes, falta de información, e incluso experiencias personales que pueden ser difíciles de procesar.

En los últimos años, el tema se instala forzosamente por las dramáticas cifras: cada 17 minutos en Uruguay se recibe una denuncia por violencia basada en género en todo el país. En total, entre enero y octubre de 2016, fueron 24.454. Las denuncias crecen, los feminicidios no cesan. Las marchas convocan cada vez más a mujeres, varones, niños y niñas que cortan calles para decir basta frente a las expresiones más brutales, pero también en las otras, las más veladas, las invisibilizadas: que las mujeres puedan gozar de los mismos salarios que los varones con iguales calificaciones, que no haya tareas que “son de mujer”, que los niños, niñas y adolescentes puedan crecer en entornos libres de violencia.

Política en movimiento

En el marco de la implementación de la Política de Género de Aldeas Infantiles (que busca poner de manifiesto un análisis crítico de las estructuras y relaciones organizacionales con un enfoque de género), en agosto se realizó en el programa Salto una capacitación a cargo de la Asociación Civil El Paso.

Esta instancia —dirigida al equipo técnico y de gestión, referentes de cuidado y personas de mantenimiento y adolescentes— tuvo como objetivo sensibilizar e informar sobre la violencia basada en género reconociendo su dinámica, los daños producidos a nivel individual y colectivo y los procesos necesarios a desarrollar para la protección y recuperación-reparación.

También se realizó un taller de sensibilización en género y sexualidad con el que se  buscó promover la adquisición de herramientas conceptuales y metodológicas que permitieran incorporar la perspectiva de la igualdad de género y promover los derechos sexuales y reproductivos de los niños, niñas y adolescentes.

“Nos mostraron el preservativo femenino. Yo no lo conocía. Pensé que había solo de hombres”, comenta una de las adolescentes. Ambas instancias fueron valoradas como muy positivas, en las que se pudo brindar no solo conocimiento teórico, sino herramientas prácticas.

Por otra parte, en Paysandú se realizaron dos grupos focales de discusión con el equipo de atención directa y con el equipo técnico del programa, que tuvieron como propósito reflexionar acerca de cómo se aplican los conceptos vinculados a la igualdad de género en su trabajo y plantear la discusión acerca de la capacidad de la organización para abordar e incorporar desafíos vinculados al tema.

Durante los próximos meses, el trabajo en grupos focales y de talleres de sensibilización se replicará en el resto de los programas de Aldeas en el país.

Según las referentes de cuidado, la importancia de trabajar la equidad de género en la cotidianeidad de los niños, niñas y adolescentes surge como una de las premisas fundamentales para lograr ambientes respetuosos y libres de violencia: “Los temas de género hay que irlos marcando, porque si no, no se avanza —señala Alda—. Yo conozco gente que todavía piensa que las mujeres están para parir y cocinar. Y a veces no podés imaginar que una persona tenga esa idea de una mujer. Los cambios de actitud tienen que ser diarios”.

Violencia en el noviazgo: participación del Centro Juvenil Nuevo Camino en “Noviazgos libres de violencia. 50 días de reflexión”

Además de llevar adelante el proyecto de la Biblioteca Errante, que se propone recorrer distintos puntos del país con el objetivo de poder conocer la obra de escritoras nacionales desde un enfoque de género, los/as participantes del Centro Juvenil Nuevo Camino (de nuestro servicio de Fortalecimiento Familiar en Paysandú) participaron de “Noviazgos libres de violencia. 50 días de reflexión”, acción colectiva a nivel nacional orientada a la promoción de acciones que generen reflexión y sensibilización sobre noviazgos libres de violencia con adolescentes de todo el país.