Programa Montevideo

Feature

La cocina de Tranvía del Oeste

Conversamos con Dainerys y Jacqueline, cocineras del Caif Tranvía del Oeste, del programa Montevideo.

“Me encanta cocinar —cuenta Jacqueline—. Yo me crié entre la cocina, con cosas caseras. De grande le fui agarrando la mano, me fui interesando por recetas, experimentando.”

“A mí me gusta también, me pasó igual —agrega Dainerys—. Me fui de la casa de mis padres y ahí fue que empecé a experimentar, a aprender y hacer recetas que me pasaba mi mamá. Después me gustó hacer cosas diferentes, agregar otros ingredientes.”

Entre el gusto por las recetas, la búsqueda de nuevos sabores y el compromiso por una nutrición saludable y balanceada se adivina la vocación de estas dos mujeres, que día a día elaboran un menú diario para los más de 60 niños y niñas que participan del Caif.

“Desde las 8 de la mañana que entramos a las 10.30 tiene que estar pronto todo, porque a las 11 almuerzan los niños y niñas que concurren en el turno matutino”, comenta Dainerys.

“Tenés que ser muy dinámica, porque si no no da el tiempo para hacer todo lo que se elabora. Nos damos cuenta que tenemos gran variedad en lo que hacemos, y tratamos de ponerle lo mejor”, agrega Jacqueline.

El menú se planifica mensualmente entre las cocineras y la maestra referente con base en el recetario de INDA (Instituto Nacional de Alimentación), y se comunica a las familias semanalmente a través de la cartelera. Cada día se elaboran tres comidas: desayuno, almuerzo y merienda. Todo es casero y preparado en el momento.

Desde Plan Caif se brindan algunos lineamientos para la planificación: el desayuno tiene que tener un panificado, un lácteo y una fruta; el almuerzo tiene que contar tres días de la semana con carne vacuna, otro día con pollo y otro con pescado, que se van alternando.

“Cuando pensamos en armar el menú tenemos en cuenta que son niños chicos, que capaz en sus casas no tienen hábito de comer todo tipo de cosas. Ahora estamos implementando otro tipo de verduras, como brócoli, coliflor, zucchini, zapallitos. Cuando cocinamos brócoli nos dicen que comieron arbolitos”, señala Dainerys.

La creatividad y el entusiasmo de las cocineras está latente en cada elaboración, y en cada presentación de los platos: “Siempre tratamos de hacerles una presentación en el plato, que es lo que a ellos les llama la atención. No es lo mismo llevar un plato de mandarinas que una palmerita”, agrega.

Al hablar acerca de la principal motivación para realizar su trabajo, no dudan. Poder ser testigos de cómo el abanico nutricional de los niños y niñas se va ampliando es la mejor recompensa.

“Que se acerquen y te digan: ‘Dai, hoy comí arbolitos’, o ‘Qué rica te quedó la comida, Jacque’. Más allá de que no estamos con ellos en la sala, saben que les preparamos la comida y para ellos es como un mimo”, comenta Dainerys.

“Y las felicitaciones de los padres —añade Jacqueline—. Son agradecidos, les encanta.”

Este año se implementó un cuaderno viajero para que las familias puedan tomar algunas recetas y compartir otras.

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Incorporar hábitos

El compromiso generado con los niños y niñas va más allá de la elaboración de un menú diario. Para ellas, tiene que ver con la educación alimenticia que van forjando, y que será la base para el desarrollo de una vida sana y saludable.

“La educación alimenticia del niño es fundamental para su futuro. Lo que aprendan a comer va a ser el hábito que van a implementar cuando sean adultos. Nosotras pensamos en cómo nos gustaría que atendieran a nuestros hijos”, señala Jacqueline.

“Sabemos que hay muchas familias en situaciones delicadas, que a lo mejor se les dificulta llevar un plato completo a la mesa. Sentimos mucha responsabilidad por lo que hacemos. Siempre estamos buscando alternativas para que sea un momento sagrado del día. Antes de comer o de merendar, ellos se sientan tranquilos y las educadoras ponen música relajante. Después de que terminan van a la alfombra un rato y descansan el cuerpo. Entonces ese es momento es el momento de la comida. Es una educación para ellos”, agrega Dainerys.