20 de Noviembre del 2025

20 de noviembre: Día Nacional de las Infancias y Adolescencias

Como en cada aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificamos nuestro compromiso con las infancias y las adolescencias y el ejercicio pleno de sus derechos.

Portada 20N

El 20 de noviembre de 1989 marcó un antes y un después en relación a los derechos de las infancias y las adolescencias. A más de 40 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, reconociendo a la infancia y a la adolescencia como etapas especiales dentro de la vida de las personas que necesariamente implican la corresponsabilidad de los Estados, las comunidades y las familias.

Este tratado, que fue ratificado por Uruguay en 1990, abandonó la concepción de los niños, las niñas y los/as adolescentes como objetos de protección para reconocerlos/as como sujetos de derecho. Los derechos son universales, es decir, que deben garantizarse para todos/as los niños, las niñas y los/as adolescentes, e inalienables, por lo que no se puede renunciar a ellos. Además, son indivisibles e interdependientes: ninguno es más importante que otro y todos deben ser garantizados.

Lejos de ser una mera conceptualización teórica, los derechos de los niños, las niñas y los/as adolescentes tienen que ver directamente con su vida cotidiana, con su salud, su educación, su derecho a crecer en familia, a jugar, a participar en los temas que los/as afectan, a expresarse libremente. Es por eso que su defensa y promoción debe ser una responsabilidad con la que comprometerse todos los días.

En los últimos 30 años, Uruguay ha implementado políticas públicas y programas destinados a garantizar el cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, las infancias y las adolescencias siguen enfrentando múltiples adversidades (pobreza, maltrato, situaciones de salud mental, violencia basada en género y generaciones, institucionalización, dificultades para sostener procesos educativos, entre otras) que condicionan su desarrollo.

Como sociedad, seguimos adeudando respuestas más efectivas que respondan a sus necesidades y que mejoren las capacidades y condiciones de crianza de sus familias.

Desde nuestro lugar, nos comprometemos a seguir reforzando nuestro trabajo para que los niños, las niñas y los/as adolescentes puedan hacer efectivos todos sus derechos todos los días.