12 de Noviembre del 2025

El Programa Canelones celebra sus 10 años de trayectoria

Destacado desde sus inicios por implementar nuevos dispositivos de cuidado y apostar a la autonomía y el desarrollo de sus participantes, el Programa Canelones cumple 10 años de trabajo en la comunidad canaria.

Niños juegan con burbujas en un CAIF del programa Canelones

Desde un comienzo, el Programa Canelones fue pionero. Se destacó por ser uno de los primeros de América Latina dentro de la organización en brindar cuidado alternativo por fuera del formato tradicional de las aldeas, apostando exclusivamente a las casas en comunidad e implementando un sistema de cuidadores/as de permanencia por turnos.

Asimismo, se distingue por su trabajo enfocado en la adolescencia y la juventud. Fue precursor del proyecto AutoIN, que promueve el desarrollo y fortalecimiento de habilidades de autonomía progresiva e independencia en niños, niñas y adolescentes, y de la Estrategia Nacional de Atención a Jóvenes, focalizada en participantes mayores de 16 años para acompañarlos/as en su tránsito hacia la vida adulta.

El Programa no solo creó estas iniciativas, sino que también fue clave en la conformación de un proceso nacional.

“Nuestro objetivo era trabajar la autonomía, no solamente cuando los adolescentes estaban por egresar, sino mucho antes, incluso desde la primera infancia. No importaba en qué momento iban a salir de amparo [egresar del Sistema de Protección para reintegrarse a sus familias o integrarse a familias adoptivas]. Lo importante era que pudieran desarrollar sus capacidades y autonomía según su período evolutivo”, explicó Tenchio.

10 años de aprendizajes, desafíos y logros

El proceso de consolidación del Programa Canelones fue paulatino y progresivo, pero no estuvo exento de desafíos.

“Formar buenos equipos de trabajo, con gente comprometida, que comparta el propósito y tenga pasión por la infancia y la adolescencia desde una perspectiva colaborativa y no asistencialista, y que realmente acompañe a las familias a desarrollar sus capacidades” es un reto y, a su vez, un aprendizaje, señaló la directora.

Para Tenchio, el desafío cotidiano es “no perder de vista el foco” y recordar que “el centro son los niños, las niñas y sus familias”, sobre todo considerando que los/as adultos/as tienden a ser “adultocentristas”.

Otro de los retos para la referente es cuidar y sostener a los equipos. En ese sentido, explicó que se busca lograr un “equilibrio” entre las necesidades programáticas, las de los/as participantes y las demandas del personal.

“El trabajo en territorio, sobre todo, es mucho más desgastante porque es constante”, sostuvo, y agregó que “en Cuidado Alternativo, el trabajo no se detiene en ningún momento por las características del servicio”.

Para la directora, es crucial sostener al equipo y transmitir la confianza de que, en conjunto, todo se puede resolver.

En este amplio recorrido, el Programa ha alcanzado logros que marcaron su rumbo.

“Cada vez que se concreta una adopción o un reintegro que termina en tenencia es un hito”, afirmó Tenchio.

A lo largo de estos años también se han consolidado alianzas que permiten sostener el trabajo en el departamento, como el acuerdo de cooperación con la Intendencia de Canelones, un acercamiento que demuestra la relevancia de la tarea de la organización.

El protagonismo de las referentes de cuidado

Ana Kambal es referente de cuidado de 7 niños y niñas en la casa Minerva, en la ciudad de Las Piedras. Su tarea requiere que pueda ser sostén de los/as participantes, escucharlos/as, contenerlos/as, asegurarse de que se alimenten, realicen sus tareas de higiene, estudien, tengan sus controles de salud al día y de que adquieran herramientas para la vida, entre otras tareas de cuidado.

Al igual que el Programa, Ana cumple 10 años trabajando en Aldeas Infantiles. Una de las mayores satisfacciones de su labor es ver los cambios positivos en quienes cuida:

“Lográs ver que algo de lo que vos vas poniendo ahí va dando sus frutos y eso está rebueno”, contó.

Entre los aprendizajes de su tarea, Ana destaca con emoción que ha aprendido mucho de los niños y las niñas. “Los chiquilines son súper resilientes”, dijo.

Además, resaltó el valor de lo emocional en su rol. “Tener esas ganas, lo afectivo, lo emocional, es casi todo Lo que más vale es eso: estar ahí, ser ese apoyo, que ellos sepan que vos estás”.

El rol de los CAIF y su influencia en la primera infancia

Silvana Suárez es educadora del CAIF La Paz. Ingresó a Aldeas Infantiles hace 10 años por una suplencia maternal y desde entonces continúa trabajando en la organización. Actualmente se desempeña como educadora en el programa de Experiencias Oportunas (atención semanal a bebés de 0 a 1 año), aunque también trabajó con niños y niñas más grandes, lo que le ha brindado una visión integral del trabajo en los CAIF.

Para la educadora, la primera infancia es donde se debe mirar:

“Se pueden evitar muchas cosas si uno está atento a la familia desde el primer momento”, afirmó.

Si bien dijo que “no hay recetas mágicas” para la crianza, es posible orientar a las familias para que desarrollen más herramientas. En ese sentido, sostuvo que a lo largo de estos años se han observado cambios favorables y eso es altamente valorado por la comunidad, que elige el CAIF generación tras generación.

“Muchas familias que vinieron al principio regresan con nuevos integrantes, diciendo que el CAIF les dejó un buen recuerdo, que les gustó la atención y el lugar”, valoró.

Proyecciones que se multiplican

A futuro, el Programa Canelones pretende materializar el proyecto Guagua, orientado a brindar atención a través de Familias Amigas a 30 bebés de 0 a 3 años. El objetivo es eliminar el cuidado residencial en la primera infancia.

“Es un proyecto precioso y entendemos que va a ser, además, un piloto que puede ser replicado en otros departamentos”, señaló Tenchio.

Actualmente, el Programa gestiona dos CAIF, brinda cuidado a niños, niñas y adolescentes que han perdido el cuidado familiar y acompaña a familias para que puedan fortalecer sus condiciones y capacidades de cuidado. En estos servicios   ofrece atención a 322 niños, niñas y adolescentes y 230 familias.